martes, 9 de julio de 2013

La maternidad en el siglo XXI

Circunstancias recientes me han hecho tomar conciencia de la importancia que tiene estar siempre con los ojos bien abiertos para no perder ningún detalle de la vida de nuestros hijos.
Ser madre nunca ha sido fácil. Tampoco quiero caer en el tópico de que ser madre en el siglo XXI es más difícil por que la mujer trabaja y tiene horarios imposibles.
Creo que no es cuestión de estar las 24 horas con tu hijo sino de estar pendiente de sus necesidades no sólo materiales sino, fundamentalmente, espirituales.
Y eso sólo se consigue manteniendo los ojos y las orejas bien abiertos.
La maternidad no es únicamente saltar de alegría el día que el test sale positivo, o el día que le haces la eco 3D o 4D a tu hijo. Ni siquiera es sólo el momento del parto.
Desde el mismo instante que sabes que estás embarazada debes ser consciente de que ser madre implica que ya no dejarás de estar pendiente ni de preocuparte por tu hijo el resto de tus días.
Ser madre es una labor dura, diaria, eterna....pero profundamente gratificante cuando vas recogiendo la cosecha.
Somos conscientes de ello?
Somos conscientes de que un adolescente no requiere ni un instante menos de atención que un lactante que empieza a dar sus primeros pasos?
Somos conscientes de que debemos aprender a reconocer las señales de alarma de nuestros hijos mayores igual que somos capaces de reconocer las necesidades de un bebé con sólo escuchar su llanto?
Somos conscientes de que somos constantemente el ejemplo a seguir y el modelo a copiar de nuestros hijos?
 
Si somos conscientes de todo esto y de muchas más cosas que podría seguir enumerando y si realmente queremos que el mundo sea mejor para nuestros hijos, pongámonos manos a la obra.


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