martes, 30 de abril de 2013

Tomarse tiempo para limpiar y ordenar el disco duro


De vez en cuando hay que ordenar los archivos del disco duro.
No sé los demás pero yo, por más que lo intento, al final tardo un montón en localizar el archivo que busco y eso es porque las prisas con las que afrontamos el día a día hacen que guardemos sin ningún tipo de orden todos los archivos.
Lo más fácil, pero llevaría tiempo cada día, sería guardarlos en la carpeta correspondiente.
Si buscas una foto, te das cuenta de que tienes fotos dispersas por todo doquier: escritorio, unidad C, discos extraíbles.
Si buscas un documento tomas conciencia de que para llegar a él debes nadar en un mar de words, power points y excels.
Con lo sencillo que sería dedicar cada día un poco de tiempo a
1. Analizar qué tipo de información quiero guardar y cuál no. No toda la información que recibimos cada día es relevante. Hay que hacer un ejercicio crítico de lo que es realmente importante y lo que no.
2. Una vez que decides guardarla es fundamental programar en qué sitio quieres hacerlo, para evitar que encontrarlo te lleve una eternidad.
3. Desechar aquello que no es imprescindible.
 
Eso mismo deberíamos hacer con nuestra mente.
Al fin y al cabo es nuestro disco duro, no?


 
 

El periodismo sin escrúpulos

Llevo tiempo sin escribir. Y no por falta de temas, que los hay. Sino por falta de tiempo.
Hoy abro la boca absolutamente indignada.
Ayer, un antiguo tutor de cuando fui residente dirigió mi atención a un artículo que he leído de principio a fin dos veces con la intención de comprender los motivos que hacen a un periodista sin escrúpulos, al que pagan por decir lo que le sale de las narices sin ningún tipo de conocimiento, escribir para desacreditar a la profesión médica. Se trata de Itxu Díaz, periodista de intereconomía.( @itxudiaz, http://www.itxudiaz.com/)
En su artículo, que si lo queréis leer está disponible aquí (laestocada humanitaria) distingue dos tipos de médicos (por resumir) los que salvan vidas y los que se dedican a ( y escribo textualmente) ".... clavar bisturís a las personas de buena voluntad y a pinchar culos inocentes sin una causa que lo justifique. Y, sinceramente, no se me ocurre nada que pueda justificar un pinchazo en culo ajeno. " indicando, sin ningún tipo de escrúpulos que los desprecia.
Es curioso que un hipocondriaco confeso se dedique a desprestigiar a aquellos profesionales que han estudiado seis años de carrera, uno para preparar el MIR y entre cuatro y cinco años más para especializarse (es decir un total de 11 años como mínimo).
Yo pensaba que un periodista, entre otras cosas, buscaba información y la contrastaba. Pero ahora resulta que se dedican a lanzar insultos a troche y moche sin escrúpulo alguno.
Hay médicos que se dedican a salvar vidas de forma urgente o emergente (cirujanos, urgenciólogos, intensivistas....) y otros que se dedican a salvar vidas de forma preventiva ( medicina preventiva, atención a enfermedades crónicas, diagnóstico precoz de enfermedades, educación para la salud) además de atender síntomas menores como el que describe con tanto detalle y de forma tan simplista.
"Y luego están las preguntas del doctor, esas que arrojan con rutina, a toda prisa y sin vocalizar, al tiempo que te palpan las amígdalas, te ponen el termómetro, te aprietan los testículos, te miden la tensión, y practican espeleología en tus oídos.
-Dígame, ¿su tos es seca o fecunda?
-Mi tos es molesta.
-¿Podría describirme cómo es el moco?
-Asqueroso.
-¿Ese dolor de cabeza del que me habla es anterior o posterior a llevarla suelta y debajo del brazo?
-¿Eh?
Hecho el diagnóstico, la cosa siempre termina igual. Las opciones son ingerir una serie de medicamentos que te destrozan el estómago y agravan todos los síntomas, recibir un tratamiento intensivo que es bastante peor que la propia enfermedad, o dejarte punzar cualquier parte del cuerpo con algunos de los artilugios cortantes que guardan siempre en la vitrina de la entrada. Los médicos disfrutan especialmente con la exposición de sus armas."
También acompañan al paciente en su sufrimiento físico y mental durante el doloroso camino de la enfermedad crónica e incurable.
Tal y como lo explica Itxu Díaz, el ejercicio de la medicina o es para salvar vidas (hospitales) o es para atender memeces de forma mecánica y sin sentido). Vamos todo muy simplista y muy absurdo. Será porque las veces que ha ido usted al médico sólo tenía síntomas menores que no requerían más atención.
Por desgracia, a lo largo de nuestra jornada laboral nos tenemos que examinar una media de 50 veces ( al menos una por paciente) para poder distinguir los procesos banales de los potencialmente importantes. Y por desgracia, o mejor dicho por suerte, la herramienta más accesible es hoy por hoy la historia clínica y la exploración física. Las pruebas complementarias ya vendrán después si son necesarias y, por supuesto, debidamente solicitadas sólo si están indicadas.
De verdad que me parece sinceramente deleznable que alguien a quien le toca cumplimentar cada día la página que le corresponde en el periódico de turno tenga como recurso meterse con un tercero sin conocimiento de causa.
Si no sabe sobre qué escribir, mejor quédese callado. Es mejor permanecer en silencio que abrir la boca para decir tonterías.
Si quiere hacerse el gracioso, es mejor que se esfuerce ya que gracia, lo que se dice gracia, no tiene ninguna.
Y, por último, si las veces que ha ido al médico sus motivos de salud no requerían más atención que la historia clínica, mirarle las amígdalas o auscultarle, le doy la enhorabuena ya que muchos pacientes con enfermedades graves agradecerían mucho haber tenido la misma suerte.
 
Es fácil vivir con los ojos cerrados
interpretando mal todo lo que se ve
John Lennon


 
 
 
 

jueves, 18 de abril de 2013

Siempre hay momentos para ser feliz (2º parte)

Aún recuerdo el primer concierto al que acudí. Fue el de Dire Straits en el Vicente Calderón, en 1992.
Al día siguiente tenía un examen de dermatología. Para mí una auténtica locura. Impensable que en vez de estudiar para el examen se me ocurriera ir a ver a los Dire Straits.
No me arrepiento....disfruté como nunca lo había hecho y encima aprobé el examen con buena nota.
Al fin y al cabo ya lo decía Mark hace ya unos  cuando escribió esta estupenda canción.
De ritmo trepidante, de los que hace que se muevan los pies.

One day you got the glory
one day you got none
one day you're a diamond
and then you're a stone
everything can change
in the blink of an eye
so let the good times roll
before we say goodbye,


Así que, aquí estoy rellenando la lista de cosas que me hacen recargar energía positiva para poder compartir.
Cada uno que elija la suya. Yo continúo con la mía.
1. La música: no hay momento del día en el que la música no esté presente. Cada momento importante tiene su banda sonora.
 
 
 
 
2. Hablar con mis hijos. Crecer con ellos y ayudarles a descubrir cómo ser mejores personas.










3. Pasear por el campo en primavera (este año no he podido todavía pero ya va quedando menos) Y si es por mi pueblo, mejor que mejor. Allí se detiene el tiempo. Se respira tranquilidad.
 
 
 
4. Reirme a carcajadas o Emocionarme hasta las lágrimas con una buena película. Como Cirano de Bergerac ( la vi en español, en inglés, en francés....no me cansaba de verla)







 

5. Ir a un concierto en directo (U2, Supertramp, Dire Straits, Eric Clapton, Sting, Miguel Bosé, Earth Wind and Fire, BB King, Kool and the Gang, Mark Knopfler....)
 
 
 
 
 
 6. Reír hasta que me duela la mandíbula, encontrarle la chispa a cada cosa. Es un ejercicio que intentamos hacer en casa cada día.








Seguro que tú  también tienes tu lista de momentos para ser feliz y hacer felices a los demás.


miércoles, 17 de abril de 2013

Sedar el alma sin pastillas

Últimamente leo y escucho muchos comentarios sobre las noticias que aparecen en la portada de las revistas o sobre los programas más vistos en televisión o sobre las noticias más leídas.
Creo que siempre ha sido así. La mayoría prefiere vibrar y disfrutar un partido de fútbol o cotillear las miserias ajenas de tonadilleras, baronesas, infantas, princesas, periodistas, actrices....que angustiarse con las noticias sobre la crisis económica, la crisis moral, la crisis política, la crisis coreana, el atentado de Boston.
No es más que otra manera, no farmacológica, de sedar el alma y los sentimientos para poder seguir adelante cada día.
No lo justifico pero lo entiendo. Y lo entiendo porque cada día llegan más personas a la consulta con problemas de insomnio, ansiedad, depresión...en busca de luz y de sentido.
Cada cual debe buscar su lista de cosas que le hacen sentir paz y felicidad y que le hacen dar sentido a su vida.
Dudo mucho que lo den los ansiolíticos, o los antidepresivos o los hipnóticos igual que tampoco creo que lo de hablar de big brother o del caso malaya.
Recomiendo siempre alguna lectura.
Como la entrevista a María Belón, superviviente, junto a su familia, del tsunami que asoló el sudeste asiático en diciembre de 2004.
No deberíamos esperar a sufrir una situación tan tremendamente extrema para darnos cuenta que el regalo más grande que tenemos es la vida y poder disfrutar de la compañía de aquellos a los que queremos.




Las apariencias no engañan

Últimamente no me queda más remedio, por diversos motivos, que visitar bastante a los colegas.
He visitado primaria y especializada tanto en la privada como en la pública.
Y puedo decir que la primera impresión es muy importante.
No es lo mismo esperar una hora en una sala de espera acogedora con hilo musical relajante, bien decorada, aunque sobria, donde puedes encontrar material para entretenerte (revistas, folletos informativos) y donde impera el silencio, que esperar una hora en una sala de espera ruidosa, destartalada y mal acondicionada, llena de carteles obsoletos, a veces a medio arrancar, y que nadie recuerda ni cuándo ni porqué se pusieron...
Tiene algún sentido mantener un cartel que dice " A partir del próximo 1 de julio de 2011......" en abril del 2013?
¿Cuesta tanto que los propios profesionales que trabajan en los centros sean partícipes del buen mantenimiento y acondicionamiento de las consultas y las salas de espera?
¿Produce la misma impresión entrar en una consulta inmaculada, donde la pantalla del ordenador no sirve de barrera entre el paciente y el profesional, donde cada objeto, papel o libro se encuentra en su justo lugar y no formando montañas llenas de polvo en una encimera?
¿Es igual que te atienda un profesional bien vestido y con tono agradable?
He ocupado varias consultas en las que, nada más entrar he tenido que hacer limpieza y dejar lo imprescindible......una mesa despejada, un bolígrafo y un cajón ordenado de dónde recuperar, en caso necesario, unos folios, una grapadora o un clip.
Creo que no somos lo suficientemente conscientes de que, igual que nosotros nos fijamos en el lenguaje verbal y no verbal de nuestros pacientes, ellos observan nuestra forma de actuar, cómo cuidamos nuestra consulta, cómo les recibimos, cómo les preguntamos, cómo nos dirigimos a ellos para explorarlos. No lo somos pero deberíamos.

martes, 16 de abril de 2013

Los primeros pasos literarios de AFG

 
La sala de espera del Niño Jesús ha sido testigo de muchos momentos. La mayoría felices.
Como este: los primeros pasos literarios de mi hija.
 







 
 
Autora AFG
Edad 6 años
 
 
 
 

Vivir con alergia alimentaria, 2º parte

Tengo que agradecer que el servicio de alergología del Hospital Niño Jesús nos haya permitido tolerar el huevo. Es un gran avance y una tranquilidad saber que los niveles de IgE específica y que las pruebas cutáneas han mejorado y que mi hija puede comer huevo sin restricciones.
Una tranquilidad porque nadie se imagina el tostón que es hacer una compra y una comida libre de huevo o de trazas de huevo y nadie se imagina la intranquilidad que supone que tu hija coma fuera de casa o se vaya de excursión y convivencias. El corazón te da un vuelco cuando recibes la temida llamada que siempre, inexorablemente, empieza diciendo: "no te asustes"
Porque lo que viene después de escucharlas es un vuelco en el corazón, seguido de una taquicardia y unas ganas enormes de ser un pájaro para salir volando hacia donde se encuentra ella y comprobar in situ la gravedad de la reacción.
Ahora la complicación y el reto es mantener la dieta diaria con huevo o trazas de huevo.
A diario debemos comer algo cocinado con huevo y cada 48 horas debemos comer huevo poco hecho o en crudo (mahonesa, ensaladilla, huevo frito....) por lo que la dieta sana es complicada. Pero, imaginación al poder. A cambio obtenemos tranquilidad, y mucha.
Y felicidad. Somos felices. Mi hija es feliz.
Aunque, en su encuesta de satisfacción sigue puntuando como preocupante, el hecho de que la mayoría de la gente no le de ninguna importancia a este problema de salud que puede costar la vida al que lo sufre si no se tiene la suficiente precaución.

 
Sweet child o´ mine. Guns and Roses