martes, 17 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

En estos días del año el pueblo espera,
Que venga pronto el Mesías a nuestra tierra
En la ciudad de Belén llama a las puertas
Pregunta en las posadas….y no hay respuesta
La tarde ya lo sospecha; está alerta.
El sol le dice a la luna que no se duerma.
A la ciudad de Belén, vendrá una estrella,
vendrá con todo el que quiera cruzar fronteras
(La Virgen sueña caminos. Canción de Adviento)
 
 
 
 
Vivimos momentos de dificultad e incertidumbre, pero es precisamente en estos retos de la vida en los que tenemos la libertad para crear cualquier cosa que deseemos. Así que no perdamos la ilusión de seguir trabajando por un mundo mejor.
 
Feliz Navidad y Próspero año 2014
 
 
 
 
 
 

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Resumen de el 2013 en imágenes

Puede que el 2014 nos traiga, entre otras sorpresas,  la marea privatizadora de nuestro jefe que parece, de forma silenciosa como la tempestad que precede a la calma, seguir adelante irremediablemente. Puede que los centros sean gestionados por EBAs  y sean ocupados por profesionales más JASP (jóvenes absoluta y sobradamente preparados) pero de lo que estoy segura es de que no vendrán médicos de familia más entregados día a día a sus pacientes que muchos compañeros con los que tengo el honor de trabajar y haber trabajado.

Mientras el futuro trae lo que tenga que venir, quiero resumir mi año profesional en momentos que han ido ocupando mi mochila.
 
Algunos buenos, otros tristes, otros conflictivos.

1. La Alegría por la feliz espera de un hijo y por su nacimiento. Por el nacimiento de un nieto. Por recibir, al fin, buenas noticias. Por alivio al saber que los resultados están bien. También porque he conseguido un trabajo o he resuelto el conflicto con mi pareja, mis hijos o mis padres.
2. La Tristeza por la vivencia de una enfermedad que no tiene cura, por acompañar a un ser querido en su sufrimiento, por la muerte de mi marido, de mi madre o de un hijo. Por no poder quedarme embarazada.

3. La Rabia y la Frustración por vivir situaciones de conflicto en el trabajo, en la familia, en el matrimonio o en la consulta. Por no conseguir algunas cosas que deseamos. Al saber que mi enfermedad es crónica y no tiene cura. Al darme cuenta que me voy haciendo mayor y tengo mis limitaciones. Por no ser capaces de superar tantas crisis de pareja.
4. La Rebeldía porque no "quiero hacerme los controles" de mi tensión o mi azúcar, hasta que tengo un susto. Porque me resisto a hacerme mayor.
5. La Incertidumbre ante el futuro, hasta que conozca el resultado de mis pruebas,
6. El Miedo a un embarazo inesperado, a una intervención quirúrgica, a empezar a utilizar un tratamiento nuevo. A ser tratado diferente por no tener recursos, por ser de distinta raza o religión.
7. La Angustia de vivir en un país extranjero sin familia ni amigos a los que recurrir si me pasa algo, por no poder acudir al funeral de mi padre fuera de España o por vivir la enfermedad de un hijo desde la distancia insalvable de miles de kilómetros y un océano. 
 
Seguramente hay muchas más. Detrás de todas ellas están las caras de muchas personas que no puedo ni debo nombrar pero a las que quiero agradecer que me permitan compartir con ellos todos estos momentos y alegrarme, entristecerme, dudar, sentirme frustrada en tantos momentos. Porque así puedo seguir aprendiendo cada día de todos los matices de las emociones que podemos tener cómo podemos enfrentarnos al proceso de la salud y de la enfermedad.


 

 
 
 








martes, 10 de diciembre de 2013

Lo inesperado


A veces uno se empeña en esperar cosas que no llegan. Un detalle, una mirada, una pregunta de verdadero y sentido interés por tu vida. Lo realmente importante no se compra en una tienda.
 
Y de pronto, recibes un regalo de alguien inesperado.
 
Que te regalen algo que alguien ha hecho para ti con sus propias manos no tiene precio pero, si se acompañan de palabras como "nunca olvidaré cómo se alegró usted, conmigo, cuando mis resultados dieron bien", es absolutamente único.

Gracias a ti. Por comprender que mi trabajo es precisamente ese. ACOMPAÑAR Y CUIDAR.



 

domingo, 8 de diciembre de 2013

El desamor

Un día llegas a casa y te das cuenta de que todo ha cambiado.
En realidad has tenido un presentimiento al salir del trabajo.  Hace tiempo que no sientes la necesidad de salir corriendo porque necesitas verle.
Ya no te sientes triste cuando sale de viaje ni cuentas las horas para que vuelva.
Parece algo simple, pero, de pronto, ya no os miráis ni os buscáis como antes.
Las obligaciones y las preocupaciones de cada día han ido formando un muro cada vez más alto entre los dos.
Puedes intentar acercarte a él todo lo que quieras. Siempre encontrarás algo que se interponga entre vosotros. Una llamada del trabajo, el llanto de tu hijo, la llamada de tu madre.
Puedes intentar encontrarte en su mirada, que hasta hace poco te buscaba cómplice. Siempre habrá algún motivo para sentirla esquiva.
Todas las palabras parecen malintencionadas o malinterpretadas.
Con sólo miraros comprendíais perfectamente lo que sentía o necesitaba el otro.
Ahora, ni siquiera la palabra basta para hacerle entender cómo te sientes.
 
 
En cada intento de conversación, lo único que sale de vuestras bocas es un reproche.
El nosotros ha desaparecido para dejar paso al yo.
 
Mientras las lágrimas brotan en tus ojos  y la angustia se apodera de tu corazón piensas ¿En qué punto comenzó todo? ¿Es posible retornar al principio?

Lamentablemente sabes que,  en la mayoría de las ocasiones, este instante indica un punto de no retorno.





A un passo dal possibile
A un passo da te
Paura di decidere
Paura di me
Di tutto quello che non so
Di tutto quello che non ho
Eppure sentire
Nei fiori tra l'asfalto
Nei cieli di cobalto - c'è
Eppure sentire
Nei sogni in fondo a un pianto
Nei giorni di silenzio - c'è
Un senso di te
C'è un senso do te
Eppure sentire
Nei fiori tra l'asfalto
Nei cieli di cobalto - c'è
Eppure sentire
Nei sogni in fondo a un pianto
Nei giorni di silenzio - c'è
Un senso di te
C'è un senso di te
Un senso di te
C'è un senso di te
 



 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Examinarse

Vuelvo a casa agotada, como siempre. Porque intento emplearme a fondo ante cada paciente.

Mientras preparo la cena hablo con mi hija sobre su día.

Me dice que está cansada porque desde que empezaron las clases en septiembre no ha hecho más que examinarse.

"¡¡Pobre!!"-  pienso mientras sonrío- "¡¡Bienvenida al mundo real!!"





Porque un  médico de familia se examina cada día una media de 50 veces ( dependiendo del número de pacientes y, siempre y cuando el paciente traiga sólo un motivo de consulta)

No me quejo. En absoluto.

Me gusta mi trabajo. Mucho.

Sólo me gustaría disponer más tiempo por paciente.

El tiempo es fundamental para comprender cuál es su demanda real.

Por que...no todo lo cura o lo alivia una pastilla.

Muchas veces es más necesaria la palabra.






 

lunes, 9 de septiembre de 2013

La escucha



Una de las herramientas más poderosas en la consulta del médico de familia es la palabra. Ya lo he comentado más veces. Y uno de los retos más frecuentes, el manejo del tiempo.

Hay que mantenerse alerta en cada segundo de la entrevista clínica porque a veces, los síntomas manifestados no son más que una tapadera o una excusa o una manifestación larvada que nos permite abrir la caja de los truenos.

Y una vez abierta, hay que saber que es una oportunidad de oro para tender la mano e iniciar una relación de ayuda. Y es ahí donde el reloj a veces debe pararse intentando mantener un equilibrio entre el tiempo que el paciente que tienes delante precisa y el tiempo de los pacientes que aún esperan para ser atendidos

Hace ya años que me topé con esta expresión y tuve la oportunidad de trabajar con un enfermero que la ponía en práctica de forma magistral.

La relación de ayuda podría asimilarse a la práctica, más habitual hace unos años que ahora, del desahogo.

Antes las relaciones sociales no necesitaban de teléfonos, ni ordenadores, ni whatsapp, ni Facebook, ni twitter.

Yo no digo que no tengan sus ventajas (relaciones más globales, inmediatez, acortar distancias) pero también tienen muchos inconvenientes (pérdida de intimidad, falta de comunicación real).

Pero las redes sociales no son la panacea y al final, el ser humano se siente solo.

El correo electrónico puede estar cargado de mensajes pero la mayoría de las veces los que se acuerdan de uno es porque hay que reenviar el PPS del angelito a 100 contactos para que no te caigan 200 años de mala suerte, o el pps del carpe diem para recordarnos que debemos ser optimistas y felices, o el video gracioso de moda.

Pero la realidad, es que en el siglo XXI, en la era de las comunicaciones, cuando el ser humano está más conectado y más informado que nunca, es cuando se encuentra más solo que nunca. Verdad verdadera.

No hace mucho tiempo las relaciones se construían de forma directa, en la familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo. La familia, los vecinos, los amigos, constituían el núcleo fundamental de apoyo cuando uno se encontraba enfermo, o triste. El soporte emocional lo proporcionaban los familiares, los pacientes, los vecinos, los amigos, el médico de familia o el cura del barrio. Pero hoy en día lo sustenta la world wide web de forma falaz.

En el ámbito de la salud, sobre todo en la consulta del médico de familia es fundamental el enfoque desde el punto de vista biopsicosocial. El paciente, ante el proceso de la enfermedad, también presenta necesidades emocionales, sociales y espirituales.

La relación de ayuda es acoger, escuchar, comprender, respetar y acompañar a las personas en la búsqueda de la solución de sus propios problemas.

Antes de lanzarse al ruedo es importante saber que requiere un poco de técnica y partir de una serie de premisas.

1. El que inicia una relación de ayuda debe conocerse muy bien a sí mismo, con el objetivo de evitar proyectar en el otro aspectos inconscientes de la propia personalidad, vivencias personales, miedos.

2. Queda totalmente prohibido manipular la toma de decisiones del otro. El paciente debe tomar sus propias decisiones. Nuestra función es única y exclusivamente acompañar y nunca dirigir.

3. Es prioritario que el que realiza relación de ayuda tenga una buena capacidad de escucha. La escucha activa es la herramienta más poderosa. Cuando uno se siente escuchado comprende que tiene valor para el interlocutor y es mucho más fácil que se pueda expresar con libertad, abiertamente. Escuchar de forma activa es difícil. Es fundamental escuchar en absoluto silencio, incluso silenciando nuestros propios pensamientos. Debemos centrarnos por completo en el otro.

4. Desarrollar la capacidad de la escucha activa y la empatía, sabiendo que ser empático es ser capaz de "leer" emocionalmente al otro.

5. Motivar a la persona a hacerse responsable de su propia vida.

El que escucha debe ayudar al otro a realizar elecciones maduras y responsables permitiendo ponerle ante la situación que le preocupa sopesando los aspectos positivos y negativos y permitiendole descubrir sus propios recursos.



Still haven´t found what I´m looking for. U2.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Vacaciones!!!!!!!!


El vaivén loco de hacer maletas y dejar todo en orden para la vuelta da paso al relax de circular en el asiento del copiloto. Por delante varios días de vacaciones, de desconexión, de no madrugar, de no pensar en nada más que en lo que vas a hacer en las próximas horas.

Sientes cierto nerviosismo cada vez que inicias las vacaciones. No sabes cómo será el lugar que os acogerá durante varios días del verano. No estás segura de que haya suficiente tiempo para poder ver todo lo que te propones.


Quieres que las vacaciones sean perfectas e intentas planificar con detalle diversas actividades a gusto de todas las edades.



En el bolso, el cuaderno en blanco que te acompaña verano. Es el cuaderno de bitácora de las vacaciones. Donde anotarás cada día los lugares visitados, las sensaciones que te han producido, los mejores recuerdos.

Lleváis un rato en el coche. Miras el reloj para calcular cuánto os queda.
Te llevas una sorpresa.
El reloj se ha parado así que miras al reloj del móvil y te das cuenta de que el móvil no tiene cobertura.


Sonríes. Debe ser una señal. Miras por el espejo retrovisor a tus hijos que van dormitando en el asiento de atrás.

Está claro que no necesitas nada más que a tus seres queridos para que los días que quedan por delante sean realmente especiales.

Disfrutando de su compañía.
Compartiendo  momentos únicos.
Reencontrándote a ti misma.
Reencontrándote con ellos.
Abriendo la mente, los ojos, todos los sentidos, para empaparte bien de cada lugar nuevo que visites.




Nothing is Happening by the sea. Chris Rea.